kaosenlared.net

sehansuscrito163  quedan837 Objetivo 1000 suscriptor@s! 
28 Nov 2014

Kundera, bajo el signo del ombligo

Escrito por 
Valora este artículo
(4 votos)
Lo último del escritor checo.

Hacía tiempo que nada se publicaba del escritor checo, Milan Kundera, afincado en Francia desde 1975, país del que ha adoptado la lengua para sus producciones literarias. Ahora, aparece, previamente lo había hecho en sus versiones francesa e italiana, traducido este libro breve( << La fiesta de la insignificancia >>. Tusquets, 2014) que avanza sinuoso con una tenue suavidad y delicadeza…la encantadora levedad, potente, de la escritura del autor de << La broma >>.

            Si en aquel estreno, prologado por la solidaridad y crítica de Jean-Paul Sartre, ya desde el propio título asomaba el humor para enfrentarse a temas y situaciones realmente serias, en la presente ocasión con menos atención a la continuidad de la trama, el escritor no. esconde su humor, es más lo reivindica como salida al caos existente, vamos que- según su reiterada opinión- si uno no se ríe de la grave levedad del mundo lo tendrá difícil para soportar. La mirada de Kundera no apunta a esperanza alguna, ni a futuros prometedores, sino que para él lo que acaece es pura insignificancia y  el modo de enfrentarse a ella es el humor, y desde luego en las breves páginas de esta, su última entrega, no se priva y no hace que se priven sus personajes en el uso de él.

            Varios amigos nos son presentados, uno a uno, al inicio de la novela, unos que irán confluyendo con los otros hasta el delirio de alguna fiesta desfasada. Las preocupaciones de cada cual nos son narradas, por medio de las cavilaciones de los propios protagonistas, que piensan en el ombligo de las jóvenes que abundan expuestos en el presente, haciendo competencia, en lo que hace a atractivo, a otras partes del cuerpo: muslos, pechos, culo; algún otro , anda preocupado con su salud, otro se dedica a pasear por los jardines parisinos de Luxemburgo y no se decide a visitar una exposición de pintura de Chagall debido a las largas colas que se forman en la puerta del museo; algún actor, seductores varios, otro ser que no conoció más que de manera efímera a su madre, enterándose más tarde de que ella no deseó tenerlo, y…bastante botella en algunos momentos. Las singulares conversaciones que se dan entre ellos, y algunos personajes añadidos a la peña, van desde las enfermedades y la muerte, algunas sabrosas anécdotas- de caza y acerca del bautizo de la ciudad natal de Kant con el nombre de un insignificante comisario del pueblo, con serios problemas de continencia urinaria, de nombre Kalinin- anécdota atribuida a Stalin que uno de los amigos ha aprehendido en un libro de memorias de Jruschov, y…las hipótesis diferentes a la hora de explicar estos, y otros comportamientos, con el afinado recurso ( que nadie se asuste) a la explicitación de algunos conceptos kantianos ( la cosa-en-sí, el noumeno) , la voluntad schopenhaueriana, o el supuesto buen humor prescrito por el serio Hegel, interpretadas a la salsa kunderiana, y puestas en boca del secretario general del PCUS antes nombrado, del mismo modo que irrumpen algunas rumias sobre las artes escénicas y el status del arte, sin obviar unas afiladas reflexiones sobre el perdón ( vístete de cordero y te comerá el lobo).

            Flashes que se deslizan por algunos puntos comunes al quehacer del checo, y que sitúan a los personajes en medio de la levedad de lo cotidiano ( no estamos a niveles de grandes hechos históricos a lo más ante una toma del pulso particular del escritor), en el que el ombligo, como parte central de la anatomía femenina ( y masculina), cobra la importancia en lo que hace al origen de los humanos, desde Eva, a la que se supone sin ombligo por su anormal creación; metáfora que puede servir igualmente para las nuevas generaciones que preocupados por el ombligo (Narciso obliga), se muestran cortados del hilo conductor que les une con el pasado.

            Las sagaces e insolentes salpicaduras, desencantadas , del escritor plantan al lector ante la tarea de unificar la visión global de Kundera y su diagnóstico de nuestro hoy, o…del suyo al menos.

            .

Modificado por última vez en Viernes, 28 Noviembre 2014 16:15

You have no rights to post comments