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29 Dic 2014

El oro de Blaise Cendrars

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El último día de 1924 concluyó la escritura de "El oro" una de las novelas más celebradas y que más celebridad otorgó al singular escritor que adoptó un nombre singular..." no hay otro - decía- ya que me lo he inventado yo".

                                                         << Es porque la escritura no es ni una mentira, ni un sueño, sino realidad, y quizá todo lo que no podremos llegar a conocer de lo real >>

                                                                                               ( << Hollywood, la Mecque du cinéma >> )

 

Era un 31 de diciembre de 1924 cuando tras unos intensos cuarenta días de trabajo, Blaise Cendrars finalizaba su libro, << L´or. La merveilleuse histoire du general Joham August Suter>> ( hay traducción en la colección Libro de Bolsillo de Alanza Editoria), que inmediatamente hizo llegar a su editor Grasset a principios del año siguiente, quedando éste sorprendido ya que lo que esperaba era otro libro,  << Moravagine>> -que hubo de esperar un año más- y no esta historia maravillosa: no tardó mucho en publicarse, a principios de marzo, y el éxito fue inmediato tanto en lo que hace a ventas como a la recepción por parte de la crítica especializada; se habló del libro como que << no era una novela, no era una historia, no era un poema. Era las tres cosas a la vez>>.

El vil metal ha dado mucho que hablar, que escribir, que luchar, y que comparar desde el dichoso rey Midas hasta pasado mañana …baste recordar , al menos son las que a mí automáticamente me vienen a la cabeza, la búsqueda de Eldorado ( la fiebre de Lope de Agirre),  << El buscador de oro >> de Le Clézio, << El vellocino de oro >> de Robert Graves o << El tesoro de Tierra madre >> del misterioso B. Traven en lo que hace a  escritura. 

Hablando de comparaciones, y dejando de lado el futuro luminoso que dibujaba Lenin cuando  las letrinas estuvieran fabricadas de tal precioso material, relacionaba Freud el oro con la mierda, pues sin afán de buscar carambolas, el libro de Fréderic Louis Sauser ( que más tarde adoptaría el nombre de Blaise Cendrars) bien se puede explicar relacionándolo con  los retretes, según contaba su hermano, y él mismo. En las vacaciones, cuando iban al water del hotel familiar en el que las pasaban,   allá como papel higiénico colgaban las hojas de una revista / almanaque juvenil de aventuras; además de para tal uso higiénico, o antes de, los muchachos leían con entusiasmo las aventuras de aquellas páginas , y de alguna de ellas quedó colgado quien luego se convertiría en escritor: de aquellas que se relataba la conquista de California; << una colección del Messager boiteux servía de papel higiénico, y es en ese almanaque en el que habíamos leído, las fabulosas aventuras sucedidas al conquistador de California…>>. Para más INRI, en la escuela había un muchacho que se apellidaba como el histórico personaje, Suter, joven al que el imaginativo Freddy-como se conocía al futuro Blaise Cendrars- le creó variados tipos de árboles genealógicos…el aventurero nombrado era el abuelo, el tío, el…de su compañero de estudios. Si el personaje se había convertido en una verdadera obsesión en la mente del futuro Cendrars, dos coincidencias más vinieron a reforzar su recurrente idea: una fue el encuentro casual unos años después con el amigo a quien pidió que le consiguiese todos los materiales que pudiese de su pariente( y alguno de los facilitados fue de decisiva importancia), y la segunda fue que en París, en el tenderete de un bouquiniste, Cendrars halló una historia de las aventuras de aquel tenaz general; ambas casualidades reforzaron la preocupación de Cendrars por ese singular personaje.

El libro, él la calificó como “novela”, narra la aventura de Joham August Suster que dejando a su familia, quiere obtener riquezas al tiempo que mejorar su situación personal. En 1834 se embarca y llega a Nueva York, dirigiéndose hacia el oeste, hacia California en donde compra un terreno y comienza a prosperar a ojos vista, extendiendo y diversificando los cultivos; todo da por pensar que el <<sueño americano>> está al alcance de la mano, hasta el punto de que piensa en traer junto a él a su esposa y toda la familia. La fiebre del oro se extiende como la pólvora y contagiada de tal  fiebre , la gente comienza a pasar por encima de todo con tal de lograr el codiciado metal: no hay vallas, ni leyes, ni propiedades que se respeten…y ello va a repercutir en la vida, y en las propiedades del general Suter, de modo que lo que en principio se antojaba como un futuro brillante a todas luces se tornase en un cúmulo de problemas, desgracias, juicios, e insatisfacciones mil…y así, la riqueza del general fue arruinada por el descubrimiento de las minas de oro en sus tierras.

Dejando las enseñanzas que se puedan extraer de la lectura de este libro de aventuras-allá cada cual con su tendencia interpretativa-, podría decirse que sin llegar a tanto algo parecido, al menos en algunos aspectos, le acarreó la publicación a Blaise Cendrars: por una parte, la recepción americana no fue todo lo buena que se pudiese esperar: los argumentos empleados en su contra eran más bien pobres, que si no se respetaba con exactitud la biografía real del retratado, que se falsificaba la fecha de la muerte de su esposa, que se relacionaba al general con alguna secta religiosa de la época, en lo que hace a la geografía…también metía el remo nuestro hombre ya que narraba una travesía naval allá en donde tal no era posible, hasta la propia escritura del nombre del general estaba falsificada ( en vez de escribirla con dos tes, Sutter, Cendrars le había eliminado una de ellas, como a él le habían quitado uno de sus brazos a resultas de ser alcanzado por un obus en la primera guerra mundial, en setiembre de 1915 ). Cendrars aceptó que la cuestión geográfica era realmente de calibre comparable a si en el caso de la capital del Sena se hiciese pasar a éste por la falda de Montmartre; en lo que hace a las demás Cendrars se empeñó en subrayar las diferencias entre realidad y ficción, en la que se pueden utilizar algunas licencias para hacer más atractivos la historia y el personaje, señalando además que la narración estaba llamada inevitablemente a convertirse en un film, lo cual también marcaba el modo de narrar. Fue tanta la propaganda adversa con respecto a la obra que esta fue sacada de la circulación por los propios editores. Salta a la vista que los reales motivos de las airadas protestas, disfrazadas de minucias, respondían más a otras causas: un extranjero, no universitario ( como se señaló con reiteración), falsificaba las cosas, desprestigiaba las heroicidades de los heroicos pioneros-y muy en concreto de uno de los más destacados- además de que trataba las cuestiones religiosas, tan acendradas en el país, sin respeto y con cierta frivolidad. Queda claro que la mentalidad americana del momento no veía en su horizonte literario la posibilidad de que se pudiese escribir << biografía novelada >> pero teñida de ficción…el método de Cendrars quedaba claro: << la única verdad es la vida…La verdad histórica es el punto de vista de Sirius. No se distingue nada desde semejante altura. Hay que descender, aproximarse, tomar planos amplios. Ver. Ver de cerca. Inclinarse sobre. Tocar con los dedos. Descubrir lo humano…>>, él trabajaba por elevar al nivel de la leyenda una historia paradójica que le había obsesionado desde niño

Otro de los disgustos que le acarreó el libro a Cendrars fue la publicación en Italia-premiada por las autoridades mussolinianas- de una obra sobre el mismo tema en la que no se nombraba para nada el libro de Cendrars, del que sin embargo se copiaba sin remilgos; tal obra fue llevada al cine y el plagio alcanzaba niveles de libro Guinnes, por lo que Cendrars recurrió a los tribunales de justicia…en el 39 estallaba la segunda guerra, y el tema quedó olvidado y sin juzgar obviamente. Y…Cendrars a seguir viajando, viviendo, a seguir escribiendo que en su caso venía a ser lo mismo, ya que como no se cansaba de repetir: << no mojo mi pluma en un tintero, sino en la vida >>.

<< Suter cree que el precioso metal le aportará una  felicidad plena. Lo que no sabe es que todo el mundo ha decidido hacer como él: las reglas cambian, y la competencia deviene ruda. El oro no hace más feliz, hace solamente más rico >>.  

 
Modificado por última vez en Lunes, 29 Diciembre 2014 17:08

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