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14 Dic 2012

¿Para quién es “rentable” externalizar hospitales? Destacado

Escrito por  Alejo Mancebo
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Dos ejes centran el debate sobre la privatización de la gestión sanitaria de 6 hospitales madrileños y un 10% de sus centros de salud: ¿Es más barata la gestión privada? ¿Tendrá consecuencias sobre la atención sanitaria a los ciudadanos?...
“la Comunidad de Madrid tiene que ajustar su presupuesto para el próximo año en 2.700 millones y una parte importante de estos ahorros debemos generarlos en el sistema sanitario. Había dos opciones: acometer reformas o cerrar hospitales” “Hemos elaborado un plan responsable, que permitirá aprovechar recursos y reducir costes (…). Destaca el impulso a la colaboración público-privada con la externalización de los servicios sanitarios de seis hospitales y de un 10% de los centros de Primaria.” Javier Fernández-Lasquetty, Consejero de sanidad de la comunidad de Madrid Dos ejes centran el debate sobre la privatización de la gestión sanitaria de 6 hospitales madrileños y un 10% de sus centros de salud: ¿Es más barata la gestión privada? ¿Tendrá consecuencias sobre la atención sanitaria a los ciudadanos? La experiencia valenciana, donde se puso por primera vez en marcha en el hospital de Alzira, precisando un rescate con dinero público de 69 millones de euros cuatro años después de su apertura[1], y los gastos hospitalarios en los centros madrileños de gestión privada ya existentes, que gastan 11€ más por persona/año y 257.299€ más por cama/año [2], hacen poner en duda estos argumentos. ¿Será que el “ejemplo” viene de fuera? Veamos la experiencia de dos países punteros en la materia. Alemania Alemania está a la cabeza de las reformas liberales en el “mercado” sanitario en Europa. Además de múltiples copagos –receta, visita médica…- lleva más de una década de experiencia con la gestión privada de hospitales públicos, iniciada en 1994. ¿Cuáles son los resultados? Comparando más de 1.500 hospitales entre  2001 y 2003, un estudio de la Munich School of Management no deja lugar dudas: “Los resultados empíricos indican que los hospitales privados con y sin ánimo de lucro son menos coste eficientes y técnicamente menos eficientes que los de propiedad pública.”[3] ¿Y porqué? “Nuestros resultados sugieren que la propiedad privada con ánimo de lucro de los hospitales crean un mayor énfasis en generar beneficios (mayores ingresos por caso debido a los mayores precios), frente a los hospitales públicos”. ¿Su conclusión? “La tendencia en Alemania a privatizar hospitales puede no ser el método más apropiado para ahorrar recursos en el sector hospitalario, porque los hospitales públicos usan relativamente menos recursos”. 8 años más tarde, ¿Habrá cambiado la situación al existir más evidencia? Un estudio publicado en Health Policies en febrero de 2012 dejaba poco lugar a dudas “la evidencia de Alemania sugiere que la propiedad privada ( es decir, hospitales privados con y sin ánimo de lucro) no suponen necesariamente una mejora de la eficiencia comparados con la propiedad pública”.[4] EEUU Canadá sufrió la misma presión a inicios de los años 2000 para privatizar la gestión hospitalaria. La experiencia del vecino del sur, los EEUU, obviamente debía ser tenida en cuenta. En el año 2004 dos metanálisis[5] canadienses abordan la cuestión. El primero, publicado en la revista JAMA, aborda la calidad en la atención hospitalaria en EEUU, observada desde el punto de vista de la mortalidad. ¿Las conclusiones? “En el presente metanálisis se incluyeron 15 estudios observacionales, abarcando a más de 26.000 hospitales y 38 millones de personas. Estudiando la población adulta, los hospitales privados con ánimo de lucro se asociaron a un aumento de la mortalidad (riesgo relativo 1.020, 95% intervalo de confianza 1.003–1.038; p = 0.02).”[6] ¿Porqué hay un aumento de mortalidad en las instituciones con ánimo de lucro? “Los inversores, típicamente, esperan unos beneficios sobre la inversión realizada del 10-15%. La administración del hospital privado con ánimo de lucro recibe recompensa por lograr o mejorar el margen de beneficio anticipado.” “Además de generar beneficios las instituciones privadas con ánimo de lucro deben pagar tasas  y asumir costes asociados a los mayores ingresos de los administrativos sénior. Deben alcanzar los mismos resultados que las instituciones privadas sin ánimo de lucro utilizando menos recursos por paciente.” Por otro lado “estos hospitales emplean menos personal altamente entrenado por cama hospitalaria. El número de personal altamente entrenado por cama hospitalaria está altamente asociado con la mortalidad hospitalaria…” El segundo estudio pretende responder a la pregunta sobre el ahorro sanitario de la gestión privada. Tal vez no aumente la calidad asistencial el términos de mortalidad, como hemos visto. ¿Pero es más barato? Para ello comparan 8 estudios observacionales sobre el modelo estadounidense, que recogen datos de 350.000 pacientes, y más de 324 hospitales por estudio. ¿Resultados? “La conclusión de que los hospitales privados con ánimo de lucro resultan en mayores pagos por cuidado a la salud es segura”. ¿Las causas? “la necesidad de generar ingresos suficientes para los inversores, un requerimiento ausente en los hospitales sin ánimo de lucro.” “Además los hospitales aumentan los gastos hospitalarios alrededor del 6% por el aumento en los gastos administrativos, comparándolos con los que no tienen ánimo de lucro”.[7] “Que no te líen” Los estudios expuestos no analizan concretamente la experiencia española. Pero sea comparando el gasto de la cobertura pública frente a los seguros privados,[8] sea comparando el gasto sanitario medio en los distintos modelos,[9] o sea en las cifras de salud poblacional,[10] toda la evidencia apunta en una dirección: la gestión de la salud por parte del mercado es más cara, genera peores indicadores de salud  y más desigualdad que el sistema público –salvo para los ricos, obviamente-. Y a la inversa. La privatización del sistema sanitario no es un todo. “Todos los hospitales seguirán siendo de titularidad pública y atenderán a los ciudadanos igual que hasta ahora.”, se defiende el Consejero de sanidad de Madrid. A la luz de la evidencia, “igual” no van a atender, pues los novedosos criterios de rentabilidad económica sesgarán y limitarán las posibilidades diagnósticas y terapéuticas, la estancia media, el descanso del personal, el malestar de la plantilla,[11] las horas de trabajo… Lo que sí es cierto es que el dinero por paciente que gestionen estas entidades vendrá de las arcas públicas y por ahora el paciente no tendrá que pagar más. ¿O sí? La última reforma sanitaria aumenta la cantidad de gente que se queda sin atención sanitaria gratuita: los inmigrantes no regularizados y están en riesgo todos aquellos parados de larga duración que no coticen y hayan perdido el subsidio. Éstos últimos deberán lograr una tarjeta de bajos ingresos o el ponerse bajo la tutela de algún familiar. Por otro lado la realidad del copago – o repago- en ambulancias, productos dietéticos, fármacos es una realidad que se intensificará a partir de Enero. ¿No hay dinero? El mercado de 400 millones de euros[12] que se abre para los inversores en la sanidad madrileña se ve favorecido un debate político más general, que llega a calar entre los trabajadores: ¿Están las cuentas públicas tan “maltrechas” que no queda otra que ahorrar? ¿Es la austeridad el único camino? ¿Sólo nos queda elegir entre medidas más o menos dolorosas? En Septiembre de 2011 PSOE y PP firman una reforma constitucional que introduce la prioridad al pago de la deuda pública dentro de los presupuestos del estado . Una deuda contraída en plena burbuja inmobiliaria en su mayoría con bancos alemanes, franceses e ingleses de más de 700.000 millones de euros,[13] a la que se suma la contraída para financiar al estado con especuladores a unas crecientes tasas de interés. El diputado socialista Jose Antonio Alonso explicaba así la prioridad al pago de la deuda: “si no hay fondos, no se podrán seguir haciendo mejoras en los servicios sociales”.[14]. Pero ¿Es verdad que no hay dinero? Basado en un reciente estudio de la Fundación 1º de Mayo de CCOO,[15] Vicente Navarro expone el otro lado de la moneda: “”Durante el periodo de la crisis 2007-2011, las empresas financieras, industriales y de servicios (es decir, el capital) declararon 851.933 millones de euros de beneficios, por los cuales tributaron 101.421 millones, es decir, un 11,9%. Si hubieran pagado el 28,5%, que es lo que la Agencia Tributaria considera como el tipo nominal medio, el Estado hubiera ingresado 141.380 millones de euros más, unos 35.000 millones de euros más anuales, que es, por cierto, la cifra de recortes de gasto público que los sucesivos gobiernos han estado exigiendo a la población española.”[16] ¿Alguna idea? Lo cierto es que la crisis no cae del cielo, ni es resultado del quehacer de “malvados banqueros” especuladores. En su informe anual la OIT explica la coyuntura: “una estrategia de reducción de los costos laborales, una recomendación frecuente en términos de política para países en crisis y con déficit en su cuenta corriente, podría correr el riesgo de deprimir el consumo interno más de lo que aumentan las exportaciones. Si se buscan reducciones competitivas de los salarios en forma simultánea en un gran número de países, esto podría llevar a una «carrera hacia el fondo» en la participación del trabajo, reduciendo la demanda agregada.”[17] El dumping social y laboral empeora la recesión. Pero para sobrevivir en la lucha por mercados y recursos las grandes empresas no tienen otra salida. Dopar sus beneficios a costa de los salarios trabajadores. Aunque a medio plazo les impida vender. Ahí radica la inestabilidad crónica de las economías capitalistas. Defender lo público es luchar contra la crisis. Porque la gente no debe pagar por una crisis de la que no es culpable. Porque nuestra salud es más importante que sus beneficios. Porque cientos de miles de personas demuestran día a día que la gente, si se moviliza y organiza, tiene en sus manos el cambio. Y en ese camino, en el que la gente hace pasar sus necesidades antes que los beneficios privados, se van sentando las bases de la lucha por otra sociedad. Alejo Mancebo http://jaimelago.org [1]Lo que no se cuenta del hospital Alzira, CAS Madrid [2]http://www.csit.es/hospedasw/arbol_csit/prensa/notas_prensa/05.12estudio[3] http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=1568656 [4]http://www.healthpolicyjrnl.com/article/S0168-8510(11)00250-8/abstract [5]Metanálisis: análisis estadístico de una gran colección de resultados de trabajos individuales con el propósito de integrar los hallazgos obtenidos [6]http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC111211/pdf/20020528s00013p13[7] Woolhandler S, Himmelstein DU. Costs of care and administration at for-profit 
and other hospitals in the United States. N Engl J Med 1997;336(11):769-74. [8] NEJM, 28 Julio 2011 [9] Eurostat [10] OCDE Stats [11] La voz de Galicia, 12 diciembre 2005 [12] El diario, 2 noviembre 2012 [13] Cinco días, 26 Julio 2012 [14] El País, 2 Septiembre 2011 [15] El impuesto de sociedades, principal responsable de la crisis fiscal española [16] El “expolio” social del que no se habla [17]Informe Mundial sobre Salarios 2012/2013: Los salarios y el crecimiento equitativo

http://www.lamanchaobrera.es/?p=21371

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