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27 Sep 2014

Banco de ancianos

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Se puede entender el fascismo como el horror por la vida cómoda.

Los grupos y los individuos contienen microfascismos que sólo piden cristalizar. Pasamos por la Universidad, algunos incluso pasamos por las comunas. Tener que volver a ellas por no habernos sabido reproducir hacia arriba, a veces simplemente por no habernos podido reproducir, no deja de tener su guasa, al menos para algunos de nosotros, sin hijos que cuidar, que haber cuidado, reales o imaginarios, estamos considerando la posibilidad de crear comunas de jubilados donde los más jóvenes de nosotros cuidarían de los que no pueden valerse por si mismos. Al haber cada vez menos gente joven algunas escuelas y enclaves universitarios podrían albergar monasterios de gente de una cierta edad que se ha quedado sola. En el “banco de ancianos” los ancianos más jóvenes donarían horas o dinero para ayudar a los más viejos en la confianza de que, cuando ellos envejezcan más recibirán a su vez ayuda.

   Están mis hijos resignados, cuando me enseñan alguna casa a la que se han ido a vivir a verme repetir la broma de “mi habitación, ¿cuál es?, ¿y mi baño?” Después de todo, ¿no les he dicho acaso mil veces que el buen padre debe saber desaparecer? Resulta que al final uno pudiera no llegar a ser el buen padre que uno había pensado. ¿Es el ex-molt-honorable un buen padre después de todo? Hay padres que no acaban nunca de desaparecer: Saturno devorando a sus hijos. Sacrificándolos a base de sacrificarse por ellos. Por su propio bien.

   Estos médicos que no han hecho de médicos como Pujol o Trías tienden a curar a todo el mundo a su alrededor, se ponen en plan padre, en plan clínico siempre. La palabra “clínica” procede del sustantivo griego klíne. Que significa lecho o cama. No por azar la voz latina infirmus para enfermo denota la falta de firmeza. Ante ella se levanta el virtuosismo físico y moral del médico y su acción paternalista sobre él. La fórmula utilizada por este modelo es la de la profesión religiosa o juramento hipocrático, que expresa el rol cuasi sacerdotal del médico y su talante ético más allá de cualquier responsabilidad jurídica.

   “Haced dinero, hijos míos, honestamente si podéis, pero haced dinero”, el más odioso de los proverbios paternales: ¡Qué olor a almacén! Una madre diría: “Amigo mío, no os permitáis mas que las locuras que os den un gran placer”. Esa es la palabra más maternal y más inteligente que se haya nunca dirigido a un hijo.

  Sólo una opción espontánea puede obligarnos a intervenir en un punto conflictivo de lo real. No obliga la necesidad, somos nosotros quienes elegimos una dificultad. Mussolini lo había comprendido cuando definió el fascismo como horror por la vida cómoda. En la popularidad ilimitada del deporte se articula la verdad sobre la época presente: en él la necesidad  imperativa ha sido sucedida por el esfuerzo elegido, a la pasión sigue la afición; el juego ha aventajado al trabajo, y lo que se presenta como trabajo es la superabundancia que ha puesto cara seria, las oficinas de trabajo ya podrían llamarse hace tiempo oficinas de simulación de trabajo. El capricho lleva de la cuerda por doquier a lo necesario. Sólo por mor de una forma ontológica acostumbrada se dejan atar las fuerzas liberadas y se hacen el tonto tanto como la necesidad quiera: simulan, como es debido, servir a los fines más sólidos e ineludibles.

  Se puede entender el fascismo como el horror por la vida cómoda, como el horror de tener que andar siempre con muletas, con tener que nadar siempre con flotadores. Para acabar con los minusválidos y otros parásitos empezaban por no aspirar en llegar a serlo ellos en acabar con ellos mismos en cuanto empezaran a serlo.

   Es la universalización del “sin” de los anarquistas. Sin muletas políticas (estado), económicas (mercado), religiosas (iglesia), morales (conciencia), familiares (padre), sexuales (pareja), sociales (amigos), culturales (maestros), mitológicas (modelos)... Hasta llegar a los “últimos hombres” que no pueden tener coche, casa, trabajo, dinero, obligaciones, muletas... que no pueden tener hijos.

Modificado por última vez en Sábado, 27 Septiembre 2014 14:42

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