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09 Ene 2015

Byung-Chul Han , ¿qué es el presente?

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Las obras del coreano-germano suministran muchas pistas para interpretar nuestros tiempos.

De hace algún tiempo a esta parte los suplementos culturales nombran, y presentan, a un coreano-germano, Byung-Chul Han como  una estrella emergente en el campo de la filosofía que se hace hoy en Alemania. Todo comenzó con la publicación, por el editorial Herder, entre 1912 y el año pasado de algunas de sus obras esenciales: << La agonía del Eros >>, << La sociedad del cansancio>>, << La sociedad de la transparencia >>, << En el enjambre >> y << Psicopolítica>>. Algunos periodistas no se han cortado ni un pelo al referirse al filósofo como sucesor de Peter Sloterdijk, a la cabeza de la moda filosófica ( sic).

De modas filosóficas

Que nadie se me espante que no voy a hablar de Slavoj Zizek.La verdad es que la expresión parece frivolizar la seriedad que se ha de suponer al discurso filosófico, recuerda a desfiles, a luces, flashes y música ad hoc. No es la primera vez que se habla de moda relacionado el término con la filosofía: baste recordar el estructuralismo y el post-estructuralismo, por no mencionar la oscuridad-que ha sido utilizada por todo dios desde cocineros a cineastas, pasando por arquitectos- del término << deconstrucción>> o el de <<rizoma>>, y…de << lo posmoderno>> mejor ni hablar. No entraré en la defensa de la seriedad de muchas de las propuestas realizadas en nombre de las etiquetas anteriormente nombradas, del mismo modo que  evitaré desenmascarar las coletillas ad usum, et abusum, de << cosa de franceses>>, << discursos huecos >>, << puro irracionalismo>>, etc., etc., etc. que no hacen más que cumplir aquello que dijese el bueno de don Antonio de << se desprecia lo que se desconoce>>, y podría añadirse que más todavía si procede de arriba los Pirineos. Así las cosas, da por pensar que la moda viene de París ( de los ambientes germanoprantines, de la rive gauche…oígo que alguien tercia con cara de sabihondo). Resulta francamente  asombroso que textos de intrincada complejidad-como muchos de los pertenecientes a las galaxias recién mentadas, aspecto igualmente aplicable al mencionado Zizek cuyos excursos lacanianos no son pan comido- sean objeto de moda, si por ello se entiende que su presencia y su seguimiento se hace masivo…Es como cuando le tocó el turno a Herbert Marcuse( cuando la verdad es que en el 68 aún no había sido traducido al francés, y según alguno de los líderes de aquella revuelta, nadie de los movilizados lo había leído)…Más cercano a una presunta moda o pensamiento que se extiende con la amplitud, y velocidad , de un reguero de pólvora (mojada) , en el caso hexagonal, serían las ideas que iniciándose con los << nouveaux philosophes>> ha ido asentándose en un prêt-à-penser << para consumo de clases terminales >> que diría Michel Onfray. Sus señas de identidad, salvando algunas distancias de matiz que no vienen al caso, serían los sacrosantos << derechos humanos >>, la << defensa de la libertad frente a los totalitarismos de todo pelaje >>, y un elogio encendido de un humanismo kantiano que no va más allá de la defensa de los estados capital-democráticos tal cual…Sería algo así como ir de << guatepeor a guatemala >> considerando esto último como lo mejor, como lo único en este, << el mejor de los mundos posibles>>, y despidiendo cualquier mención a la posibilidad  de un deseable << guatemejor >>, que inmeditamente será tachado de maximalismo, de ideas rancias del pasado , y…como camino directo a la barbarie. Me conformaré con nombrar a Alain Finkielkraut, Pascal Bruckner, Luc Ferry, Alain Renaut, André Comte-Sponville, etc. 

El caso germano

Pues bien, si estaba hablando del panorama francés ( quizá mejor decir parisino), parece que ahora el esquema se aplica al país germano, y así puede verse que de la absoluta presencia de los neofrankfurtianos ( encabezados por Habermas, que tuvo a bien poner palabras a la siesta de sus señorías en las Cortes hispanas), se pasó a Safranski ( no me puedo resistir a recomendar sus rastreos sobre << el mal >> y su genealogía del << romatnticismo>>), Sloterdijk, y ahora a Byung-Chul Han. Cabe decir que los dos primeros de los que acabo de nombrar es cierto que han tenido amplios altavoces ya que eran responsables de un sabroso programa televisivo, Philosophischen Quartett; para añadir , acto seguido, que la lectura de las obras de ambos no es pura papillita para gente en busca de entretenimiento sino que se las traen; centrándonos en Sloterdijk que amplió su celebridad debido a un discurso <<sobre el parque humano>> que soliviantó al guardián del orden, Jürgen Habermas, puede afirmarse que su obra magna ( lo digo por su ambición y por su amplitud) consta de varios tomos de cerca de setecientas páginas cada uno: Esferas, que en sus distintas entregas nos lleva en círculos concéntricos ( burbujas, globos y espumas) en un intento de hurgar en la historia de la humanidad con el establecimiento de unos criterios topológicos; lo que puede hacer que su obra resulte más agradable, a pesar de sus recovecos, es el uso de un elegante verbo que alcanza un cierto lirismo y el cumplimiento del papel que Aristóteles asignaba al discurso filosófico al señalar en la utilización de metáforas, como modos de relacionar, o como nexos de unión entre, cosas o cuestiones dispares; e indudablemente en este orden de cosas, el filósofo alemán es un utilizador de certeras metáforas de primer orden… dicho lo cual, de ahí a calificarle como  << autor de moda >>, va un amplio trecho que no seré yo quien franquee y menos en esta ocasión y lugar. 

La sorpresa Han

Antes de nada subrayaré -sin caer en cuantificacionismos baratos- que en nada se parecen las obras de Han a la Sloterdijk, ya que los libritos del coreano , de origen,  no superan más que difícilmente las cien páginas, además de que tanto en lo que hace a estilo como a temática entre ambos filósofos se abre una tajante zanja: el primero , como de pasada he dicho, busca una explicación de la historia humana, recurriendo a ciertas genealogías y arqueologías, de más amplio aliento, mientras que Han centra su objetivo en la más rabiosa actualidad, en la descripción del paradigma de nuestras sociedades digital-neoliberales. Puntualizaré señalando de algunas obras sloterdijkiana más centradas en nuestro hoy y de menor paginación: << Eurotaoísmo >>, << Ira y tiempo>>, << Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault>>, << Venir al mundo, venir al lenguaje >> o el reciente << Fiscalidad voluntaria y responsabilidad ciudadana>>, sin olvidar su magnífico << Crítica de la razón cínica>>.

Las diferentes entregas se van uniendo entre ellas entregando la totalidad del panorama que se pretende describir y elaborando , por la senda abierta por Kant en su << ¿ Qué es la ilustración?>> y posteriormente teorizada por Foucault bajo el concepto de << ontología del presente >>..

Tratando dar unas pinceladas a modo de resumen puede decirse que Han debate con Michel Foucault, Roberto Espósito y Giorgio Agamben y su defensa de la explicación de nuestras sociedades en base al concepto de << biopoder>>; paradigma que según Han responde a otro paradigma social ya superado, ya que en el dominio de los dispositivos neoliberales el recurso a las medida disciplinarias ( que bajo el prisma del biopoder sería el panóptico físico) es sustituida por el panóptico digital que se juega en el plano de la psicopolítica, que hace que cada cual sea empresario de sí mismo y responsable de lograr la plena realización de sus capacidades potenciales ( coaching en el puesto de mando con el fin de lograr la conciliación, la obediencia a los objetivos del conjunto empresarial u otro); en sus últimos cursos, Foucault trató de aclarar los mecanismos de la ideología neoliberal. El formateo de los ciudadanos hace que éste se vea empujado a cuidar de sus emociones, a domesticarlas con el fin de alcanzar la eficiencia y los logros personales; enmarañado en esta red ( incluido el << me gusta>> de facebook, ejemplo de espíritu positivo ), el sujeto ( sujetado) deja de ser consciente de su falta de libertad real, al pensar  por el contrario que su libertad ha alcanzado los límites posibles ya que cada cual puede hacer consigo mismo lo que le dé la real gana-como eficiente empresario de sí- tato en lo referente a su cuerpo ( ahí está por ejemplo el footing y el machaque de los gimnasios) que se ha de trabajar duramente para llenar sus capacidades, e igualmente a su mente ( meditaciones y terapias varias), sin obviar su futuro ( tendiendo ampliar la empresa propia), y aquel que no logra la meta es un fracasado al ser él el único responsable, tal conciencia de fracaso se puede constatar en la enfermedad clásica de la época que no es otra que la depresión.

Incide en toda su visión en el cambio de paradigma-como vengo señalando- que se traduce en diferentes aspectos de lo cotidiano, pues el exceso de positividad ( a la cual somos solicitados por tierra, mar, aire, y…pantallas) ha llevado a nuestra sociedad a un momento de <<agotamiento>>; cambio que supone el paso de la época viral / bacterial a la neuronal, traduciéndose esto en las enfermedades-además de la ya nombrada depresión- impulsadas por el exceso de positividad ( trastorno por déficit de atención con hiperactividad-TDAH-, el trastorno límite d personalidad- TLP- o el síndrome de desgaste ocupacional-SDO-).

Esto va acompañado de una atomización de los individuos que hace que cada cual se centre en sí mismo, y que se pierda hasta el atractivo por el otro, lo que vine a suponer una <<agonía del Eros>> , y el paso al dominio de las relaciones y afectos en mercancía y al límite en pornografía barata…Ante tal situación Han , apoyándose en Deleuze y Guattari, el autor reivindica el papel emancipado del amor, de la amistad y de la relación con el otro que es facilitada por tal tipo de energías deseantes.

Pillados << en el enjambre >> digital propia de la sociedad neoliberal, y controlados de mil maneras por medio de la utilización- que cada cual considera como el colmo de la libertad personal- de las redes sociales, se pierden los lazos sociales, se diluye en << nosotros >> en beneficio de un yo que no requiere técnicas disciplinarias sino técnicas << psicopolíticas >>. Así pues, no es necesaria la coacción sino los sistemas jamacocos…y en la defensa de tales presupuestos se las tiene además de con algunos de los pensadores ya nombrados, con Bernard Stiegler, Antonio Negri & Michael Hardt...

Tras lo dicho quizá haya quedado en quien haya leído estas líneas una sensación de non future, cosa a todas luces inexactas ya que amén de la reivindicación ya señalada por Eros, queda la tendencia personal a cortocircuitar , con líneas de fuga y desterritorializaciones, las pautas dominantes y consentidas con dócil aceptación, abriendo nuevos caminos, nuevos idiomas, nuevas lenguas, nuevos pensamientos ( de penser autrement hablaba Foucault), llegando a invitar en unas impagables páginas la reivindicación del idiotismo…<< literalmente, yo diría que se hacen los idiotas. Hacerse el idiota. Hacerse el idiota siempre ha sido una función de la filosofía>> (  palabras de Gilles Deleuze en un curso de 1980 sobre Spinoza ).

Concluiré diciendo que la lectura de Byung-Chul Han resulta clarificadora a todas luces, abriendo caminos para la rumia y la reflexión, objetivos que son facilitados por el lenguaje sencillo y las argumentaciones magníficamente hiladas que presenta el autor…Recomendaría la lectura de todos los tomos, además en el orden de aparición, dicho lo cual añadiré que cualquiera de ellos, por sí mismo, guarda absoluta coherencia y contenido completo; y a ver cuando se traducen más obras del autor.

 

Ah, eso sí, que los amantes de panfletos y catecismos que todo lo explican y lo solucionan, en un plis plas, se abstengan, pues a tales sí que les entrará una depresión de tomo y lomo, además de que se verán invadidos por ataques de furia. 

 

 

 

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